Concesión de nacionalidad española por hijos o nietos de ciudadanos españoles por ejercicio del Ius Sanguinis

La atribución de la nacionalidad por “ius sanguini” supone el reconocimiento de la nacionalidad española por filiación, es decir, por el hecho del nacimiento de padre o madre -y, en algunos casos, abuelo/a- español a través de los medios establecidos por el Código Civil español.

Según el Código Civil español (C.C.), son españoles de origen las personas recogidas en el artículo 17, apartado a):

a) Los nacidos de padre o madre españoles.

b) Los nacidos en España de padres extranjeros si, al menos, uno de ellos, hubiera nacido también en España. Se exceptúan los hijos de funcionario diplomático o consular acreditado en España.

c) Los nacidos en España de padres extranjeros, si ambos carecieren de nacionalidad o si la legislación de ninguno de ellos atribuye al hijo una nacionalidad.

d) Los nacidos en España cuya filiación no resulte determinada. A estos efectos, se presumen nacidos en territorio español los menores de edad cuyo primer lugar conocido de estancia sea territorio español.

Son también españoles de origen los menores de 18 años que sean adoptados por un español. Si el adoptado es mayor de 18 años, podrá optar por la nacionalidad española de origen en el plazo de dos años a partir de la constitución de la adopción.

La legislación española también prevé la obtención de la nacionalidad por opción para aquellos cuyo padre o madre hubiera sido originariamente español y nacido en España (artículo 20 C.C.) y la adquisición derivativa de la nacionalidad española por residencia(artículo 22 C.C.) mediante la residencia legal y continuada, entre otros supuestos, de dos años cuando se trate de nacionales de origen de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial o Portugal o de sefardíes o de 1 año para, entre otros, los nacidos fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles.

LEY DE MEMORIA HISTÓRICA (Ley 52/2007, de 26 de diciembre):

La Disposición Adicional Séptima de dicha Ley permitía la adquisición por opción de la nacionalidad española de origen a los (i) hijos de padre o madre español de origen, aunque no hubieran nacido en España, y también a los (ii) nietos de quienes perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad española como consecuencia del exilio (presumiendo la condición de exiliado a todos los españoles que salieron de España entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955). No obstante la posibilidad de optar a la nacionalidad española por medio de la Ley de Memoria Histórica concluyó el 27 de diciembre de 2011.